Después de haber sido campeón de la Liga Nacional tres veces con Atenas como jugador —1999, 2002 y 2009—, Leo Gutiérrez vuelve a Córdoba. Esta vez, desde otro lugar: como entrenador del histórico Griego.
Tras dos temporadas sin dirigir, Gutiérrez asumió el desafío de ponerse nuevamente al frente de Atenas, en un club que encuentra renovado, con estadio propio y un proyecto que busca recuperar el protagonismo que históricamente tuvo en la Liga Nacional.
—Nuevamente en Córdoba y en Atenas. ¿Qué significa este regreso?
Tenía muchas ganas de volver a dirigir después de dos temporadas en las que no estaba dirigiendo. Encarar un proyecto lindo y un desafío grande en un club como Atenas, con mucha historia y donde yo también tuve mucha historia.
—El proyecto que se está armando, después de lo que fue la temporada pasada con la derrota frente a Argentino de Junín. ¿Lo toman como presión o como motivación?
Todos los jugadores saben a dónde vienen y dónde están. Es el equipo más ganador de nuestra Liga, que pasó años duros, y nuestro trabajo es ponerlo nuevamente en los lugares de privilegio de la Liga.
Nuestro desafío es estar peleando toda la temporada arriba y no pasar sobresaltos. Competir bien, tener una temporada tranquila para el club y para el equipo, e ilusionante para todos. Vamos por ese desafío.
—Después de tantos años afuera de la institución, ¿cómo ves al club?
Está re distinto a lo que yo conocí del club. Ha crecido muchísimo. Tenemos tres canchas de básquet para jugar o entrenar.
El estadio me encanta. Atenas, siendo un equipo con esta historia, por más que el Cerutti sea la historia viva del club, necesitaba su cancha. Hoy que la tiene hay que disfrutarla y empezar a escribir una historia linda en este estadio.
—En un mercado de pases donde se dio la llegada de dos nombres pesados como Franco Balbi y Bryan Carabalí, ¿cómo están ellos y cómo se van adaptando?
Creo que en Córdoba se van a adaptar bien. Es una linda ciudad para vivir y para disfrutar. Los veo bien en el equipo.
Cuando empezamos a armar el plantel, junto a los dirigentes, dije que quería alguien con el carácter de Franco para que maneje un poco el ánimo del vestuario, que sea nuestro líder ahí adentro.
Venía de jugar los playoffs del descenso contra el club. Para mí es un jugador que a Atenas le va a venir bien. Está trabajando bárbaro, muy comunicativo con sus compañeros y con nosotros. Lee cosas rápidas que nos puede dar muchas soluciones.
Y Bryan, adaptándose al equipo, encontrando la comunicación con sus compañeros. Viene de una tremenda temporada. Él, que está en este piso, necesita seguir levantando su nivel y seguir siendo ese jugador determinante que fue la temporada pasada con Gimnasia.
Que sea para nosotros igual, que sea importante y que su carrera siga yendo para arriba. Es el desafío que nosotros tenemos con él: ayudarlo a seguir creciendo en la parte deportiva.
—Tienen otro jugador importante que viene participando de forma activa en la Selección, como Gonzalo Bressan. ¿Tiene mucho futuro, no?
Sí. Gonzalo es un chico joven, con mucha calidad, mucho entendimiento del juego, y nosotros estamos trabajando algunas cosas con él para que siga mejorando.
Estamos intentando ayudarlo a mejorar sus porcentajes de tres puntos y de tiros libres. Después, lo demás lo tiene todo: juega bien el poste bajo, pasa bien el balón, defiende bien y es buen rebotero para ser un cinco.
Estamos contentos con él, sabemos la calidad que tiene. Yo a él lo conozco hace tiempo, de compartir tiempo en la Selección, y sé lo que puede dar.
—Al lado tenés a otro histórico de Atenas, como Mario Milanesio. ¿Cómo viene esa relación?
Con Mario y con el resto del cuerpo técnico estamos muy bien. Se armó un lindo grupo de trabajo.
Mario nos está dando todas sus vivencias y su lectura de las cosas que vamos haciendo. Está trabajando bien, a la par de los chicos.
Armamos un lindo grupo de trabajo y vamos todos de la mano para adelante, con la idea de juego que armamos. Yo tomo las decisiones finales, pero a mí me gusta que todos demos ideas en el equipo y en el armado de jugadas.
—Te veíamos en el entrenamiento despuntando un poco el vicio del tiro de tres puntos. ¿Se extraña algo o son un par de tiros y listo?
(Risas) No, no extraño. Me gusta agarrar la pelota y tirar. Pero la verdad que tiro cinco o seis tiros y ya me canso... pero de no meterla.
(Risas)
En el lugar que estoy me gusta tener ese contacto con el balón, pero ya no extraño nada. No quiero correr, no quiero sufrir más dolores. Ahora disfruto desde el otro lado.
—En este parate hubo equipos con mucho movimiento de jugadores y algunos que apostaron por mantener una misma base. ¿Cómo ves esta temporada de LNB que se viene?
La veo con mucho movimiento. Hay equipos que tuvieron buena temporada pasada y mantuvieron su plantel. Algunos agregaron nuevos jugadores para elevar su nivel, como el caso de Independiente de Oliva.
Boca es un equipo que tuvo mucho movimiento y se movió bien también. Va a estar dura, pareja.
Si la temporada pasada fue pareja —porque habría que sacar un promedio—, me parece que es la primera vez, o pasó muy pocas veces, que seis o siete equipos estuvieron como líderes de la Liga.
Eso demuestra que la competencia fue muy pareja, que cualquiera le podía ganar a cualquiera y que cualquiera se podía quedar con el uno.
Quimsa terminó como primero cuando comenzó mal, pero tuvo una muy buena mitad de año. Para mí va a ser igual: hay que estar preparados durante todo el año para luchar y jugar día a día.
—Te llevo por un rato a Mar del Plata. Se confirmó que se vuelve a disputar el clásico entre Peñarol y Quilmes. ¿Qué te genera eso?
Todavía no tuve la posibilidad de tener el clásico acá en Córdoba con Atenas e Instituto. Para mí es el clásico con más historia de la Liga Nacional, con dos equipos bien clásicos.
Es hermoso vivirlo y disfrutarlo. Me gusta que vuelva.
Mensaje para la gente tanto de Peñarol como de Quilmes: que lo cuiden. Porque es casi un patrimonio de la ciudad y hay que cuidarlo con todo.
Ir a disfrutarlo, ir a alentar cada uno a su equipo y después termina el partido y cada uno a su casa.
Que las chicanas queden para las redes sociales, como es habitualmente, y que no haya sobresaltos, que no se peleen más. Eso tenemos que dejarlo. Que eso quede en los '90, ya no puede volver a pasar.
Ver el Polideportivo lleno, tanto de hinchas de Quilmes como de Peñarol, es lo más lindo que le puede pasar al básquet y al básquet marplatense en sí.
—Volviendo a Atenas, ¿un mensaje para los hinchas?
Como digo siempre: que vengan.
Para mí, si nosotros podemos armar un vínculo entre dirigentes, hinchas y equipo, todo se hace mucho más fácil.
Que vengan a alentar al equipo, a apoyarlo, como hacen siempre, y que tengan confianza en que los jugadores y nosotros, como cuerpo técnico, vamos a estar trabajando día a día para llevar a Atenas lo más alto posible.
Las cosas pueden salir bien o mal, pero el trabajo va a estar y vamos a intentar representar la camiseta como se lo merece.
Fotos Prensa Atenas.
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